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Correntina viajará hoy a las Islas Malvinas

“Mi madre murió esperanzada en que Ramón estuviera vivo en algún lado”

Se trata de Mónica Blanco. Su hermano perdió la vida en Puerto Argentino en la guerra, y fue enterrado como “soldado sólo conocido por dios”.

Oriunda de Corrientes, Mónica es la hermana de Ramón Cirilo Blanco, un soldado correntino clase 63 que fue a Malvinas con muy escasa instrucción militar y que apenas sabía leer.

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Fue destinado a Darwin y murió cerca de Puerto Argentino el 23 de mayo de 1982. “Anoche -por el lunes último- ya no pude dormir. Tengo muchos nervios. No puedo hablar, me emociono mucho”, contó ayer Mónica aún en Corrientes. Junto a su esposo viajará esta tarde a Buenos Aires para encontrarse con el resto de los familiares que partirán mañana a la madrugada hacia las islas. El pasado 24 de enero, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, viajó a Corrientes para darle la noticia en persona de que su hermano ya no era un soldado “sólo conocido por Dios”, sino que, a partir de ahora, su tumba llevaría su nombre y apellido. “Lo que más lamento es que mi mamá haya muerto sin conocer esta noticia. Cuando ella viajó a Malvinas, en uno de los primeros vuelos en 1991, no encontró la tumba de Ramón y murió con la esperanza de que estuviera vivo en algún lado, de que hubiera caído prisionero o estuviera perdido. Cuando pasaba un colectivo corría hacia afuera y decía: ‘De ahí va a bajar mi hijo Ramón’”, recuerda la mujer. “Quisiera que mi mamá esté aquí”, dice -entre lágrimas- Mónica, quien aportó su muestra genética el 1 de noviembre del año pasado. Muchas madres de Malvinas murieron con esa misma incertidumbre. Recién 36 años después de la guerra, el Estado pudo venir a cumplir con esa asignatura pendiente. Una mezcla de emoción, ansiedad y mucha expectativa atraviesan por estas horas los familiares de caídos en la guerra de Malvinas que viajan hoy a las islas por primera vez, para visitar el cementerio de Darwin y honrar a los soldados que fueron recientemente identificados. Gracias a un acuerdo humanitario entre la Argentina y el Reino Unido, y la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja, hasta el momento, un total de 110 familias de caídos en la guerra recibió la confirmación positiva de los exámenes de ADN que posibilitaron la identificación de los restos de los caídos, enterrados durante casi 37 años en tumbas que llevaban la placa “Soldado argentino sólo conocido por Dios”. El presidente Mauricio Macri recibió ayer a un grupo del contingente de familiares.s