Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.nortecorrientes.com/a/131707
León Horacio Gutnisky
Por: León Horacio Gutnisky

Los pasajes de los legisladores

POR LEÓN HORACIO GUTNISKY LEGISLADOR PROVINCIAL (M.C.)
Como decía Pedro Eugenio Aramburu en su campaña presiden­cial, acompañado por Horacio Thedy, a la que adherí: “Hay que poner orden en todos los órdenes”.

Antes de entrar en la polémica sobre el canje de pasajes por dinero, veamos cuál es el ori­gen de otorgar pasajes a legis­ladores, por cuenta del Presu­puesto del Congreso, que a su vez es parte del Presupuesto Nacional, que se arma con los aportes de los 32.000.000 de argenti­nos.
En algún momento se resolvió que los legisladores nacionales tengan acceso a pa­sajes por avión y colectivos, para que pudie­ran volver a sus lugares de origen a tomar contacto con las necesidades de las provin­cias que representaban, tanto los senadores como los diputados, lo que en relación sig­nificaba un sobresueldo o un ahorro para los legisladores, y me parece bien, porque hay que evitar que éstos se sienten en sus bancas, cobren sus sueldos y se queden en Buenos Aires, atraídos por las luces de la Gran Ciudad.
Recordemos que después de la última Re­forma de la Constitución, en 1994, las sesio­nes Ordinarias del Congreso son desde el 1 de marzo al 20 de noviembre, es decir que tienen receso (vacaciones) en diciembre, enero y febrero, o sea 90 días, percibiendo el 100 por ciento de sus sueldos y demás adicionales, salvo que el Poder Ejecutivo convoque a sesiones Extraordinarias por el Presidente de la Nación, lo que no es muy frecuente porque el Poder Ejecutivo rehúye del Legislativo.
Antes de la Reforma el período de sesio­nes Ordinarias era más corto y el receso más largo, y si tomamos en cuenta que al sancionarse la Constitución de 1953 los me­dios de comunicación no eran los actuales y en cierto modo se justificaba que los legis­ladores permanecieran más tiempo en Bue­nos Aires sin volver a sus provincias, pero hoy tenemos aviones, rutas, que permiten un mayor contacto con su electorado y se justifica que se facilite el traslado de los le­gisladores a sus provincias, porque las dis­tancias son largas y es necesario el contacto con los electores.


EL CANJE DE PASAJES POR DINERO
Todo lo que digo más arriba, al ser un ali­ciente para que los legisladores vayan a sus provincias, no justifica de manera alguna que se queden en Buenos Aires y canjeen los pasajes por dinero, porque el otorga­miento de los pasajes tenía un fundamento claro, y no se debería canjear por dinero.
Pasaron muchos años de recurrir a este “canje indebido” y lo usaron “los que lo son y los que lo fueron antes”, pero eso no signi­fica que en estos momentos de proclamada austeridad y de necesidad de bajar costos, no se deban tomar medidas que demues­tren que la cincha aprieta para todos, y si se otorgan pasajes gratis a los legisladores con un fin específico, no es para que engrosen sus retribuciones canjeando pasajes por di­nero.


LA REACCIÓN DESCONTROLADA DE LA DIPUTADA CARRIÓ
La muy apreciada Lilita Carrió, que tanto ha hecho y hace por la República, se des­controló y nos mostró un lado que no creía­mos que tenía, pero el bolsillo es el bolsillo.
Enojada al máximo se refirió en forma descontrolada contra el presidente Macri, con referencias a la vida particular del pri­mer mandatario y a su movilidad de antes de ser elegido y ahora, en forma despectiva y agraviante.
Ella aduce que son viáticos. Podríamos admitirlo. Pero serían viáticos para viajes reales, no para canjearlos por dinero y quedarse en casa. Si recorrió como afirma 27 veces el país, siempre en auto, como si Nunca hubiera to­mado un avión, es su elección de transporte, pero, ¿seguro que nun­ca subió a un avión o a un ómnibus de larga dis­tancia?
Además siento una desilusión por los di­chos de quien considerábamos un segun­do Lisandro de la Torre, Fiscal de la Patria, son desafortunadas las comparaciones que efectúa de que hay diputados que ganan más que otros, o que mienten en sus decla­raciones juradas, o que el presidente de la Corte gana más que los legisladores (pero, agrego, tiene sólo 30 días de inactividad en enero y 15 días en julio. 45 días en total con­tra 90 de los legisladores). Como decía Pe­dro Eugenio Aramburu, en su campaña pre­sidencial, acompañado por Horacio Thedy, a la que adherí: “Hay que poner orden en todos los órdenes”, y eso también es para el Poder Legislativo, y no hay que enojarse ni desubicar a otros.


MI EXPERIENCIA COMO LEGISLADOR PROVINCIAL
Fui diputado provincial en Corrientes por dos períodos: uno de dos años y otro de cuatro. Un día un colega diputado, me dice: “¿Retiraste los vales de nafta?”. Asombrado me enteré de que el presidente de la Cámara repartía vales de nafta a los diputados, pero nunca se me ofreció, tal vez por mi fama de díscolo. Reclamé entonces los vales que me igualaban con los otros di­putados, y otorgados que me fueron, los repartía mes a mes entre las seccionales de la Poli­cía de Corrientes de la Capital, porque enten­día que mis gastos de nafta debía pagármelos yo y la Policía no tenía nafta para cumplir con su misión. No los canjeé por efectivo y cumplía con parte de mi cargo. Ayudar a controlar la seguridad.


CONCLUSIÓN
Los pasajes de avión y ómnibus son para usarlos, no para cambiarlos por plata, y los viáticos son viáticos, y hay que contar hasta 10 o 20 antes de ofenderse por que se publi­ca que se percibió más de $340.000 pesos por canje de pasajes por dinero, encabezan­do el ranking, y además no se puede pedir respeto a la investidura presidencial, sea quién sea el Presidente, e intentar desme­recerlo para justificar una propia actitud.s