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Consenso para el despojo

Avanza la reforma previsional: con Macri los jubilados recibirán menos aumento salarial y los gobernadores se hacen los distraídos, Ellos ya se aseguraron lo que necesitaban.

La Cámara de Senadores de la Nación comenzó la faena de las reformas que impulsa el gobierno de Mauricio Macri, sin embargo lejos de asfaltar el camino, terminó instalando algunos obstáculos que podrían hacer tropezar el anhelo reformista de Cambiemos, especialmente en lo que hace al sistema previsional cuyos cambios han sido tachados de inconstitucional por destacados juristas. Sucede que la iniciativa oficial, avalada con ligeras modificaciones del Senado, lesiona derechos adquiridos al legislar con sentido retroactivo. Hay que sumarle a esto el hecho de que conforme a la nueva fórmula de movilidad, los jubilados nacionales (y en línea general todos los que dependen de este esquema) pierden dinero, es decir los aumentos de salarios serán más flacos de los que podrían ser con el actual esquema de actualización de haberes.

Salen perdiendo aun con la corrección que sobre la marcha y propiciando un mamarracho legislativo introdujo el jefe de la bancada del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto. Pese a que el hombre propuso y le fue aceptada una fórmula de actualización más benigna, de todos modos los jubilados recibirán menos. Lamentablemente el tema fue pasado por alto en el recinto de la Cámara alta, el proyecto impulsado por la Casa Rosada tras el consenso con los gobernadores recibió media sanción por amplia mayoría. La bancada de Cambiemos (PRO-UCR y aliados) en consonancia con el peronismo alineado a los mandatarios provinciales sumaron 43 voluntades a favor. Votaron en contra 25 senadores, entre ellos dos correntinos, Ana Claudia Almirón y Carlos Mauricio Espínola. El kirchnerismo y el peronismo independiente se plantaron ante el proyecto de reforma previsional. Hubo sólo tres abstenciones. El senador correntino Pedro Braillard Poccard, socio de Ricardo Colombi y representante de ECO en el Congreso de la Nación, votó a favor de la reforma que les cepilla el salario a los jubilados nacionales. La votación se concretó el miércoles a la medianoche luego de ocho horas de sesión en la que, además de la reforma previsional, también se trató el paquete fiscal. No obstante, tan largo debate no sirvió para corregir un proyecto que tiene deficiencias medulares. La más grave y que se sentirá casi de inmediato es la depresión en el aumento de haberes. El cambio en la movilidad jubilatoria es el eje de la polémica. Cuando el gobierno de Macri firmó el Consenso Fiscal con los gobernadores, anunció que los aumentos a los jubilados se actualizarían de manera trimestral conforme al índice de inflación, lo que ya es bastante poco; por eso en el trámite parlamentario, Pichetto, el mejor peronista de Cambiemos, aportó una solución: a la fórmula de aumento se integraría el 70% inflación y 30% actualización salarial. Así votaron en el recinto. El hecho es que aplicando esa fórmula, cuyo índice ya se conoce, el próximo aumento de los jubilados, en marzo, sería de 5,7%. Ahora bien, en el hipotético caso de que se siguiera con la actual fórmula de actualización salarial, que se aplica cada seis meses y que se integra con 50% en evolución de los salarios y 50% en recaudación tributaria, daría para marzo un índice superior al 12%. Las diferencias son claras: 5,7% con Macri frente al 12% o más del sistema actual. Con estos números la reforma no garantiza prosperidad, todo lo contrario. ¿Por qué el gobierno de Cambiemos, consciente de este grave retroceso, sigue adelante? Sencillo, porque el zarpazo le permitirá “ahorrar” 150.000 millones de pesos para achicar el déficit fiscal. Y como siempre, el hilo se corta por lo más delgado. ¿Por qué los gobernadores (como Colombi) admiten este atropello? Porque Macri les garantizó ayuda financiera para tapar el rojo de sus cajas provinciales. s